TESTIMONIS - REVERSE THERAPY

M.V. 2007 SFC (2007)

Sembla mentida com poden marcar tres simples lletres. Si les pronunciés en Laporta podria estar parlant de les Seleccions de Futbol Catalanes; d’altres podrien referir-se a un Sense Futur Conegut, o a una Sense Financiació Concreta, o Sense Família Coneguda, o... Hi ha cinquanta mil possibilitats i totes vàlides i importants per aquell que pronuncia aquestes tres lletres. Per a mi tenen un significat molt concret, un malson d’aquells que esperes despertar-te cada matí. Aquestes lletres són les inicials de la Síndrome de Fatiga Crònica.
Ja està: tres paraules i una vida Sense Futur Concret. Però el que us vull explicar no és això. Ja hi ha masses pàgines dedicades a informar d’un malaltia que no es sap com comença ni perquè, ni com diagnosticar-la perquè no té una simptomatologia clara (estàs malalt quan no pateixes cap de les malalties que seria lògic que tinguessis), que encara no té un tractament ni molt menys cura, i que t’incapacita per a dur una vida normal. És a dir, t’ha tocat la Grossa de Nadal sense jugar-hi. I, per acabar d’adobar-ho et trobes amb la incomprensió de propis i estranys, que no entenen què et passa, que pensen que el que tens és una barra impressionant i que el que et fa mal és l’os de l’esquena. Tot molt depriment, no?

Doncs, no. He patit (sí ho he escrit bé, en passat) aquesta malaltia des de fa uns deu anys. A partir d’aquell moment tot van ser problemes: era com si un virus s’hagués apoderat del meu disc dur (cervell), de vegades l’ordenador funcionava i d’altres no, o perdies arxius... Hi havia problemes d’orientació; el dolor em feia veure les estrelles i fins i tot vaig arribar a perdre la mobilitat d’un braç. Resumint: la meva vida privada era un desastre, tenia l’autoestima pel terra i vaig haver de deixar de treballar perquè allò era un rosari d’altes i baixes. I sembla que mai toques fons. Com em va dir una malalta,” és una cadena perpètua que et fa desitjar, de vegades, que la condemna a mort t’alliberi”
La veritat, jo tinc segons la meva mare un esperit de contradicció molt gran. Crec qués el que em va salvar, perquè mai vaig voler acceptar aquesta malaltia (molts coneguts encara no en saben res), mai vaig voler fer llàstima a ningú, i ara menys que mai. Vaig llegir tot el que vaig poder sobre el tema, vaig modificar els meus hàbits d’alimentació, no vaig voler fer cas dels que em deien que em quedés a casa prenent el sol i descansant la resta de la meva vida... I vaig seguir buscant. Un dia vaig llegir un article en que es parlava de la curació d’un malalt de SFC a Gran Bretanya, a la clínica del Dr. Eaton, amb un mètode anomenat Reverse Therapy. En vaig parlar amb la Marta Juni, fisioterapeuta i ara amiga, que em tractava el problema del braç, i ella, molt sensible a totes les teràpies encaminades a equilibrar el cos i la ment de manera natural (recordem el Mens sana in Corpore sano) va interessar-se, va seguir els estudis amb el
Dr. Eaton, i en un treball en equip entra ella i jo, vaig aconseguir sortir-me’n.. Puc cridar que em trobo bé, que no tinc símptomes i em sento la persona més viva i feliç de l’Univers. Segueixo sense ser perfecte, però em respecto a mi mateixa. He descobert que haig de ser la meva millor amiga i no pas la meva enemiga. Ha costat molt d’esforç, suor i moltes llàgrimes, he perdut coses que creia importants i n’he guanyat d’altres que sí que ho són d’importants. I no té ni trampa ni cartró. No hi ha cap medicament, ni infusions, ni oracions màgiques, ni “et
mengen el coco”. Tu ets qui ho fas tot. El terapeuta t’acompanya fins allà on vulguis arribar, i tu decideixes el temps que vols continuar malalta. És dur, però és més dur no fer res.
No parlo de la Panacea Universal ni d’un miracle. Parlo d’una realitat viscuda per mi i que vull compartir amb totes les persones que ja han tirat la tovallola i ha decidit resignar-se. La resignació és el final, i hi ha moltes coses a fer a la vida. Jo he descobert que, als meus 44 anys tot el que he fet fins ara ha estat a aprendre a caminar, a equivocar-se i caure, i aixecar-me, per tal d’afrontar el que em queda de vida sabent que m’equivocaré i cauré, però que em crec capaç d’aixecar-me per tal de seguir caminant...
Una abraçada molt forta a la vida i a tots els que l’estimeu.

V.C. 2007 (2007)

“Me recomendaron Reverse Therapy, y poco a poco fui viendo la luz. Las primeras sesiones fueron muy duras, estaba perdida y incluso no sabía si iba a funcionar. Después de 4 años duros, llenos de tristeza, miedo y angustia, hoy por fin puedo sonreír, mirar adelante y sentirme bien conmigo misma. Cada día disfruto de mi salud y agradezco haber conocido esta terapia que me ha ayudado a salir adelante y a curarme!”

PABLO GONZÁLEZ, DIRECTOR DE ORQUESTA "Mi enfermedad era yo" (2006)

31 años. Nací en Oviedo y vivo en Ginebra. Tengo novia. Si la palabra socialista no tuviera una acepción política, me definiría como tal. Me preocupa la desigualdad. El creador y lo creado son la misma cosa, Dios eres tú y soy yo, y tú y yo somos lo mismo. He ganado el VIII Concurs Internacional de Direcció de l´Orquestra de Cadaqués

Mi vida está marcada por la parábola de los talentos.

- Dios te da un talento que debes multiplicar.

- De niño vivía con la angustia de saber que tenía un don para la música, y que algún día debería pasar cuentas.

- Ha vivido con prisa...

- Siempre pendiente del futuro, siempre esforzado. Mi enfermedad, el síndrome de fatiga crónica, me enseñó que hacer nada es una forma increíble de conocimiento.

- Debió de ser duro aprenderlo.

- Fueron cinco años de terrible sufrimiento. Tenía una falta de energía tanto física como mental que no me permitía mantener la atención en algo más de unos minutos, lo que me impedía algo tan sencillo como leer, escuchar música, ver la tele o hablar más de quince minutos con alguien sin tener que descansar. No podía caminar más de uno o dos minutos, los días buenos. Sufría dolores de cabeza y musculares, insomnio, hipersensibilidad a la temperatura y a los ruidos.

-...

- En algunas ocasiones me sentía muerto, hasta el punto de querer estar muerto. Pasaba por largos periodos de depresión y ansiedad. Pero mi enfermedad también fue una invitación al autodescubrimiento. Me ha hecho ver que vivía una vida que no era la mía.

- ¿Qué significa eso?

- Que vivía según las expectativas de la sociedad, de la familia, del entorno. Mi enfermedad estaba en mi cuerpo y en mi mente, mi enfermedad era yo, y me transformé a mí mismo para vencerla.

- Es una enfermedad crónica.

- Yo me he curado, no tengo secuelas, he dirigido veinticinco conciertos en los últimos siete meses. Sin embargo, he oído por mediación de varios pacientes que luchan por superar su situación que dos de los mayores especialistas que hay en nuestro país en este síndrome les dicen que vayan pidiendo la jubilación y acostumbrándose a vivir con su enfermedad. Pero la realidad es que hay muchas personas que la superan.

- No salen en las estadísticas.

- La gran mayoría de los pacientes recuperados no hemos acudido únicamente a la medicina oficial. Hemos buscado en muchas otras terapias alternativas, y por tanto no figuramos en las estadísticas oficiales.

- Es arriesgado lo que dice.

- Sé que lo que estoy diciendo es muy delicado, sobre todo para la gente que padece esta enfermedad, pero también creo que puede ayudarles saber que otros y yo hemos salido. Sinceramente, creo que la mayoría de los enfermos de fatiga crónica no se curan porque su médico les dice que no se van a curar, tan simple y tan triste como eso.

- Usted ¿cómo lo ha conseguido?

- Comprendiendo mi enfermedad, no conformándome con que alguien desde fuera me dijera que en tal parte de mi cuerpo algo no funcionaba, sino preguntándome una y otra vez ¿por qué estoy enfermo? y, aún más importante, ¿para qué estoy enfermo?

- ¿Por qué, por qué cree que enfermó?

- El ritmo de vida y de trabajo que llevaba me estaba alejando del camino que debía vivir. El cuerpo me mandaba señales, me dolía la cabeza, pero yo no le hacía caso y mi inteligencia corporal dejó de confiar en mí.

- Y dice que la enfermedad tenía sentido.

- Estaba allí para que aprendiera a ser feliz. Mi enfermedad me ha ayudado a tomar las riendas de mi vida, a comprender que puedo ser feliz con sólo querer ser feliz. La felicidad es, sobre todo, una cuestión de actitud. Para ser feliz no hay que esperar nada concreto, sino simplemente serlo.

- ¿Cuál fue el proceso?

- Como leer me costaba un gran esfuerzo, escogí el libro del Tao, que está construido con pequeños textos. Cada día me leía uno y pensaba sobre él; aquella filosofía, tan opuesta a mi manera de hacer, me abrió un nuevo camino de comprensión.

- ¿Recuerda algún texto en concreto?

- "Sin salir más allá de tu puerta puedes conocer los asuntos del mundo, sin espiar a través de las ventanas puedes ver el camino del cielo. El sabio logra sin actuar".

- ¿Se medicó para sobrellevar la depresión?

- Sí, y también tomé homeopatía, cambié a una dieta macrobiótica e hice un yoga muy tranquilo con el que aprendí a descansar, a unir cuerpo y mente. Con el zen, meditación activa y que se realiza mientras cortas los puerros para la comida, aprendí a vivir el ahora. Cuando tuve fuerzas, fui a Londres a ver al doctor Eaton y me enseñó un método de comunicación entre mi mente y mi cuerpo que me llevó a la curación definitiva.

- ¿Psicólogo?

- Psicobiólogo, creador de la reverse therapy, que ha sido duramente criticada por su falta de rigor científico. Pero lo cierto es que su índice de éxitos es superior al 80%.

- ¿En qué consiste esa terapia?

- Según el doctor Eaton, los síntomas del síndrome de fatiga crónica estarían causados por una hiperactividad del hipotálamo, una glándula hormonal que regula la mayor parte de las funciones neuroendocrinas de nuestro organismo. El hipotálamo depende en gran medida de factores externos para su funcionamiento. La teoría del doctor Eaton es que también reacciona a los pensamientos.

- ¿Las secuelas tardan en desaparecer?

- Sí, por el trauma de haber vivido en ese nivel de energía bajísimo, la incomprensión que rodea esta enfermedad y las barreras que te pones a ti mismo por creer que eres un enfermo crónico. Una vez curado, me bloqueaba ante las partituras: tuve que retomarlas leyendo sólo cinco minutos al día, pactar con mi mente. He tenido que reconstruirme

¿YO PODRÍA?
IMA SANCHÍS - 28/07/2006 Cuando Pablo te cuenta la historia de su enfermedad - síndrome de fatiga crónica- y ves su nivel de energía, voluntad, mente abierta e inteligencia, piensas: yo no podría. Por su parte, te cuenta con humildad y entusiasmo cada descubrimiento sobre sí mismo a lo largo de estos cinco años en los que no podía ni caminar más de unos minutos al día, y se le llenan los ojos de lágrimas cuando recuerda como otras personas que padecen su enfermedad le dicen: "Yo no podría, dicen que no hay cura". A los 24 años, con una brillante carrera y más de 40 conciertos por año, tuvo que apearse; los médicos le decían que no podría volver a dirigir. Se informó, abrió nuevos caminos personales, comprendió, luchó y superó. Hoy asegura que le debe mucho a su enfermedad.

E.B. 2007 (2007)

Montornès del Vallès, novembre de 2007.

Aquest és el testimoni d'una escèptica i inconformista que “patia” Fibromiàlgia. Dic escèptica perquè quan la Marta Juni em va dir que em donava l'alta, que ja estava curada, jo no m'ho acabava de creure. I dic inconformista per que aquesta condició va ser la que em va fer anar a veure què era això de la Reverse Therapy, i per que jo no em conformava en ser com una mena d’invàlida perquè sí” tota la vida. Alguna cosa s'hauria de poder fer, no?
Fa uns mesos gairebé ni em podien tocar, fins i tot els cabells em feien mal. Si recolzava els braços damunt la taula sentia dolor, si m'estirava al llit sentia dolor, si obria un pot o una ampolla sentia dolor, si tocava el recolzacaps del cotxe sentia dolor, si acompanyava els nens a peu a l'escola després m'havia d'estirar a descansar, si conduïa més de quatre quilòmetres havia de descansar, al matí quan em llevava estava més cansada que quan me'n anava a dormir, patia d'insomni... i moltes altres coses que potser no cal anomenar. Fins i tot he deixat la feina per què era incapaç d'aguantar una jornada sencera.
PERO AVUI, I CADA DIA QUE PASSA, M'ADONO que la meva vida torna a ser la d'abans. Jugo amb els meus fills, vaig amb bicicleta, nedo, faig llargues caminades per la muntanya, i moltes altres coses que fa uns mesos enrere era incapaç, fins i tot, de plantejar-me. No penseu pas que exagero.
PER QUE ARA HO VEIG CLAR, tots aquests símptomes no van sorgir de cop i volta, si no que els vaig anar acumulant mica en mica, al llarg dels anys. El meu cos m'estava enviant missatges, m'estava avisant que alguna cosa no anava bé i jo NO li feia cas. La Marta, a través de la “Reverse Therapy” m'ha ajudat a retrobar-me, a escoltar aquests senyals i a actuar en conseqüència. No és que no en sabés, si no que el meu cos ho havia oblidat. Ara torno a dormir tota la nit, sento les emocions i reacciono, ploro, ric, crido o tan sols parlo, abraço els que m'estimo... i tot sense dolor. Les petites coses de la vida són les que em porten la felicitat.

GRÀCIES MARTA PER DESPERTAR ELS MEUS SOMNIS! T'ESTIMO!
ETS UN ÀNGEL DEL DESTÍ!

J.R. (2008)

Barcelona, 2008

“Hacer las sesiones de “Reverse Therapy” me ha ayudado a conocerme mas, a entender que tengo que escuchar y poner primero mis necesidades y actuar en consecuencia. Padecia de muchos dolores cervicales, lumbares, de espalda... de todo el cuerpo, cansancio y me sentia sin energias. Ahora tengo mas calidad de vida y estoy muy contenta con el resultado”


C.G. (2008)


Caldes de Montbui, 2008
Aún recuerdo el día que entré por primera vez en la consulta. La verdad es que no sabía que hacía allí, no sabía que era la Reverse Therapy. Solo sabía que necesitaba ayuda y la necesitaba YA.


De repente, sesión tras sesión, descubrí cosas de mí que no había observado jamás. Descubrí el porqué de mis síntomas, de mi ansiedad, de mi miedo, de mi enfado y de mi pena. Mi cabeza no dejaba de pensar jamás, no descansaba ni un segundo, todo ello estaba bloqueando el resto de mi vida y hacía que no pudiera avanzar ni ver más allá.


Ahora gozo de calma, serenidad, y puedo afrontar mejor situaciones que creía imposibles de llevar con tranquilidad, en fin, que me siento llena de alegría y felicidad.


P.V. (2008)


Després de fer-me 1000 i una proves i visitar desenes d'especialistes, tres d'ells em van diagnosticar d’una cosa del que vaig renegar durant anys: “ Tens Fibromiàlgia”. Vaig guardar un dels informes en un calaix i durant un temps ho vaig oblidar, no volia escoltar ni parlar del tema, la gent no ho entendria...


Un dia vaig arribar a la consulta de la Marta, ja que m´havien parlat molt bé d'ella, amb la intenció de rebre un massatge donat que es que sempre havia fet. Jo patia molts dolors articulars, musculars, se’m adormien els braços i no estava bé... Al obrir-me la fitxa i al fer l’historial clínic vaig dir allò de la... Fibromiàlgia i ella em va comentar que la Reverse Therapy tractava amb molt d’èxit aquest tipus de malalties. Jo la veritat no coneixia aquest tractament, de fet no coneixia res d'aquest tema, i a part estava desmoralitzada i cansada de visitar tants fisioterapeutes, massatgistes... que puntualment em treien el dolor i ja està, però vaig pensar : “total, mal no et farà” i vàrem quedar per començar el tractament en un parell de setmanes.


El tractament no era ni de lluny el que jo m'havia imaginat. Al acabar la sessió, vaig pensar que no m'havia servit gaire i realment estava molt equivocada... Van anar passant les setmanes i les sessions, fins que un dia em va donar l'alta, no m'ho vaig acabar de creure, però era cert!!!


Durant el tractament he après a escoltar-me més, a entendre a valorar coses que abans semblava que no tenien importància, també a remetre algunes de les meves moltes pors, i altres coses. Sóc molt més activa, però també sé quan parar i "deixar anar la banana". No m'he de posar taps per dormir i descanso molt millor. Els dolors han desaparegut i em sento sana.


Per mi tot això és un gran èxit! MOLTES GRÀCIES MARTA



Les Franqueses del Vallès, Maig del 2008

L.Z.G. 2009 Los síntomas, una palabra amiga (2009)

LOS SÍNTOMAS, UNA PALABRA AMIGA


 



Era traductora y había llegado al punto de no poder leer ni escribir. El diagnóstico era contundente: Síndrome de Fatiga Crónica en estadio MUY GRAVE. Según el Dr. Alegre, facultativo que me diagnosticó la enfermedad, cabía la posibilidad de que algún día tuviera que depender de una silla de ruedas...


 


A esas alturas de mi vida había aprendido a pactar con mi enfermedad, un SFC que había habitado en mí durante 20 años. Pactaba con ella cada minuto del día y aceptaba las limitaciones que severamente me imponía. Empecé a medir milimétricamente cada esfuerzo, me había entrenado para apagar el fuego de la autoexigencia y no llegar nunca al umbral de la frustración… Fue así como el camino de los pactos me llevó a una suerte de rendición. Sin embargo, algo en mi interior no podía claudicar… íba a descubrir que ese algo era mi tesoro, mi propia e inherente sabiduría.


 


Encontrar a Marta y aprender a conocer mi cuerpo a través de la Reverse Therapy fue la llave hacia un universo hasta entonces desconocido para mí: el universo de mis síntomas y su importancia. Descubrí que cada síntoma era una palabra amiga; aprendí que mi mente era un tren en marcha del que tenía que saltar para presentarme atenta, disponible y entera ante mis síntomas; entendí que la fatiga y sus síntomas compañeros eran el lazo que me uniría irrevocablemente a la vida. Mis síntomas eran importantes porque lo sabían todo sobre mí. Sólo tenía que aprender a escuchar el mensaje que latía en cada uno de ellos.


 


El día que supe que iba a curarme, me invadió un profundo terror. La enfermedad había sido yo, y yo había sido la enfermedad durante 20 años. La perspectiva de vivir, relacionarme, trabajar, soñar y materializar mis sueños me aterraba… ¡qué contradicción! Sin embargo, consciente de ello, decidí concederme la posibilidad de sentir qué era aquello de estar viva. Al fin y al cabo, me lo debía.


 


Así, comunicándome con mis síntomas, perdiendo el miedo, sintiéndome legítimamente válida para una vida sana y vital, habitando mi cuerpo desde mi cuerpo y felicitándome por todo ello, fue como empecé a curarme.


 


Ahora…vivo plenamente. Vivo como cualquier persona que se cansa si la jornada ha sido intensa, trabajo con las tensiones que ello conlleva y mi cuerpo siente esas tensiones sin dejarme postrada en la cama, descanso cuando lo necesito, he recuperado el placer de dormir 9 horas seguidas, trasnocho si tengo ganas y sin miedo al día siguiente, leo, escribo, mantengo relaciones sexuales maravillosas… vivo conectada a mi cuerpo y así ha vuelto la vitalidad a mi vida.


 


Marta me mostró el camino con su magistral empatía, su atenta escucha y su gran sabiduría. Me sentiré eternamente agradecida por haberla encontrado en mi camino, por el día en el que respondió a mi llamada telefónica y porque la vida le haya proporcionado la sabiduría necesaria para mostrarnos el camino hacia lo que es nuestro: la salud.


 


Pero no lo olvides: el trabajo es tuyo, persevera en la escucha aunque sientas que te pierdes, CONFÍA en tu cuerpo, permacece en él. El proceso no siempre es fácil, pero todo lo que necesitas para sanarte está dentro de ti, en tus síntomas. Sólo tú puedes sanarte, sólo tú puedes comprender que los síntomas son algo que atesoras, y no hay nada más satisfactorio y grande que descubrir el interior de un tesoro largo tiempo enterrado...

                                                                                                               L.Z.G. 2009