Barcelona, 2008
“Hacer las sesiones de “Reverse Therapy” me ha ayudado a conocerme mas, a entender que tengo que escuchar y poner primero mis necesidades y actuar en consecuencia. Padecia de muchos dolores cervicales, lumbares, de espalda... de todo el cuerpo, cansancio y me sentia sin energias. Ahora tengo mas calidad de vida y estoy muy contenta con el resultado”
Caldes de Montbui, 2008
Aún recuerdo el día que entré por primera vez en la consulta. La verdad es que no sabía que hacía allí, no sabía que era la Reverse Therapy. Solo sabía que necesitaba ayuda y la necesitaba YA.
De repente, sesión tras sesión, descubrí cosas de mí que no había observado jamás. Descubrí el porqué de mis síntomas, de mi ansiedad, de mi miedo, de mi enfado y de mi pena. Mi cabeza no dejaba de pensar jamás, no descansaba ni un segundo, todo ello estaba bloqueando el resto de mi vida y hacía que no pudiera avanzar ni ver más allá.
Ahora gozo de calma, serenidad, y puedo afrontar mejor situaciones que creía imposibles de llevar con tranquilidad, en fin, que me siento llena de alegría y felicidad.
Després de fer-me 1000 i una proves i visitar desenes d'especialistes, tres d'ells em van diagnosticar d’una cosa del que vaig renegar durant anys: “ Tens Fibromiàlgia”. Vaig guardar un dels informes en un calaix i durant un temps ho vaig oblidar, no volia escoltar ni parlar del tema, la gent no ho entendria...
Un dia vaig arribar a la consulta de la Marta, ja que m´havien parlat molt bé d'ella, amb la intenció de rebre un massatge donat que es que sempre havia fet. Jo patia molts dolors articulars, musculars, se’m adormien els braços i no estava bé... Al obrir-me la fitxa i al fer l’historial clínic vaig dir allò de la... Fibromiàlgia i ella em va comentar que la Reverse Therapy tractava amb molt d’èxit aquest tipus de malalties. Jo la veritat no coneixia aquest tractament, de fet no coneixia res d'aquest tema, i a part estava desmoralitzada i cansada de visitar tants fisioterapeutes, massatgistes... que puntualment em treien el dolor i ja està, però vaig pensar : “total, mal no et farà” i vàrem quedar per començar el tractament en un parell de setmanes.
El tractament no era ni de lluny el que jo m'havia imaginat. Al acabar la sessió, vaig pensar que no m'havia servit gaire i realment estava molt equivocada... Van anar passant les setmanes i les sessions, fins que un dia em va donar l'alta, no m'ho vaig acabar de creure, però era cert!!!
Durant el tractament he après a escoltar-me més, a entendre a valorar coses que abans semblava que no tenien importància, també a remetre algunes de les meves moltes pors, i altres coses. Sóc molt més activa, però també sé quan parar i "deixar anar la banana". No m'he de posar taps per dormir i descanso molt millor. Els dolors han desaparegut i em sento sana.
Per mi tot això és un gran èxit! MOLTES GRÀCIES MARTA
Les Franqueses del Vallès, Maig del 2008
LOS SÍNTOMAS, UNA PALABRA AMIGA
Era traductora y había llegado al punto de no poder leer ni escribir. El diagnóstico era contundente: Síndrome de Fatiga Crónica en estadio MUY GRAVE. Según el Dr. Alegre, facultativo que me diagnosticó la enfermedad, cabía la posibilidad de que algún día tuviera que depender de una silla de ruedas...
A esas alturas de mi vida había aprendido a pactar con mi enfermedad, un SFC que había habitado en mí durante 20 años. Pactaba con ella cada minuto del día y aceptaba las limitaciones que severamente me imponía. Empecé a medir milimétricamente cada esfuerzo, me había entrenado para apagar el fuego de la autoexigencia y no llegar nunca al umbral de la frustración… Fue así como el camino de los pactos me llevó a una suerte de rendición. Sin embargo, algo en mi interior no podía claudicar… íba a descubrir que ese algo era mi tesoro, mi propia e inherente sabiduría.
Encontrar a Marta y aprender a conocer mi cuerpo a través de la Reverse Therapy fue la llave hacia un universo hasta entonces desconocido para mí: el universo de mis síntomas y su importancia. Descubrí que cada síntoma era una palabra amiga; aprendí que mi mente era un tren en marcha del que tenía que saltar para presentarme atenta, disponible y entera ante mis síntomas; entendí que la fatiga y sus síntomas compañeros eran el lazo que me uniría irrevocablemente a la vida. Mis síntomas eran importantes porque lo sabían todo sobre mí. Sólo tenía que aprender a escuchar el mensaje que latía en cada uno de ellos.
El día que supe que iba a curarme, me invadió un profundo terror. La enfermedad había sido yo, y yo había sido la enfermedad durante 20 años. La perspectiva de vivir, relacionarme, trabajar, soñar y materializar mis sueños me aterraba… ¡qué contradicción! Sin embargo, consciente de ello, decidí concederme la posibilidad de sentir qué era aquello de estar viva. Al fin y al cabo, me lo debía.
Así, comunicándome con mis síntomas, perdiendo el miedo, sintiéndome legítimamente válida para una vida sana y vital, habitando mi cuerpo desde mi cuerpo y felicitándome por todo ello, fue como empecé a curarme.
Ahora…vivo plenamente. Vivo como cualquier persona que se cansa si la jornada ha sido intensa, trabajo con las tensiones que ello conlleva y mi cuerpo siente esas tensiones sin dejarme postrada en la cama, descanso cuando lo necesito, he recuperado el placer de dormir 9 horas seguidas, trasnocho si tengo ganas y sin miedo al día siguiente, leo, escribo, mantengo relaciones sexuales maravillosas… vivo conectada a mi cuerpo y así ha vuelto la vitalidad a mi vida.
Marta me mostró el camino con su magistral empatía, su atenta escucha y su gran sabiduría. Me sentiré eternamente agradecida por haberla encontrado en mi camino, por el día en el que respondió a mi llamada telefónica y porque la vida le haya proporcionado la sabiduría necesaria para mostrarnos el camino hacia lo que es nuestro: la salud.
Pero no lo olvides: el trabajo es tuyo, persevera en la escucha aunque sientas que te pierdes, CONFÍA en tu cuerpo, permacece en él. El proceso no siempre es fácil, pero todo lo que necesitas para sanarte está dentro de ti, en tus síntomas. Sólo tú puedes sanarte, sólo tú puedes comprender que los síntomas son algo que atesoras, y no hay nada más satisfactorio y grande que descubrir el interior de un tesoro largo tiempo enterrado...
L.Z.G. 2009